Cuando la lluvia cae…
Hola de nuevo, han pasado muchos días desde que no posteo por las clásicas razones: fin de semestre, mucho trabajo, etc… y el colmo de los colmos, una espantosa lluvia que cayó en mi ciudad que la dejó paralizada desde las 5 pm del lunes 10 de junio.
En este momento estoy secando (literalmente) mi negocio, al cual le entro agua (igual, literalmente). Ahora pude encender la maquina y ponerme a pensar en los peligros que corri hoy.
Para empezar me aventé una caminata desde la casa de mi madre hasta el local. La distancia corta, 5 km de calles inundadas, aceras resbalosas y uno que otro baño por parte de automovilistas que no te respetan.
El balance fué bueno:
- Solo me resbalé cuando dí un pequeño saltito para brincar un charco, dándome un santo “sentón” que me reacomodó mi espalda.
- Otra cosa importante, un consejo que deben tomar cuando caminen en calles inundadas: caminen a mitad de la calle por el peligro de los cortos que provocan los postes de alumbrado publico. Si no me hubieran gritado hoy, a lo mejor pudiera estar en una lamina de la morgue.
En fín, como siempre les ofrezco una imagen no muy bien tomada, pero si ilustra el suceso.





Ellos dicen que: